Visión sistémica: Venezuela, año 20¿?

"El primer consenso necesario para mejorar su competitividad es el relativo al diagnóstico de los problemas económicos que enfrenta el país. En Venezuela no ha existido un consenso acerca de las causas de los problemas económicos nacionales". M. Enright y otros

Chichí Páez

La visión como un componente necesario e indispensable de la Gerencia Estratégica y desde el enfoque conceptual y teórico se puede definir de la siguiente manera: "Es una imagen del futuro que se desea crear, descrita en tiempo presente, como si sucediera ahora". Una formulación eficaz de visión, debe mostrar a dónde se quiere ir y cuáles serían las características cuando se llegue a ese futuro ideal deseado.

Es posición que se quiere estar en un determinado momento, y para apoyarla se tiene que contar con la formulación de la misión y la identificación y selección de los objetivos estratégicos, todo esto como producto de un diagnóstico objetivo que debería reflejar la realidad verdadera de cualquier país, institución u organización, si no se cumple con este requisito previo es imposible tener un norte hacia dónde dirigirse y mucho menos responder con alta asertividad las siguientes inquietudes de los planificadores para asegurar la consecución de la visión formulada: ¿Qué clase de país se quiere crear? ¿Qué clase de nación se desea definir? ¿En qué se convertirá Venezuela en los años próximos?

En el caso Venezuela los analistas, tanto oficialistas y no-oficialistas manejan los resultados del diagnóstico como si fueran dos Venezuela totalmente diferentes, las cifras de uno y otro lado no son coherentes (incluso se dan casos en los cuales hasta las cifras que manejan las diferentes instituciones oficiales sobre el mismo tema, son totalmente incoherentes). Entren en la web del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y podrán observar las incoherencias en las cifras del mundo laboral y así en otros sectores. Con los resultados de estos análisis "manipulados" es imposible determinar cuál es el puerto seguro que se debe buscar.

No solamente Venezuela tiene debilidades, posee un sinfín de fortalezas que a través de los últimos tiempos no se han sabido aprovechar. Se mencionan solamente las tres más importantes, que son: la ubicación geográfica, el petróleo y el factor gente. La primera de las mencionadas coloca a este país en una situación geográfica privilegiada, está en un punto equidistante de los hemisferios norte y sur, de igual manera ocurre con otras regiones situadas al este o al oeste; las distancias con cualquier lugar de este planeta son relativamente cortas en comparación con otras naciones situadas bien sea en los extremos de cualquiera de los puntos cardinales.

Esta maravillosa situación, sumada a los relieves geográficos y del eterno clima primaveral, representan -sin lugar a dudas- una gran ventaja comparativa, que si se administrara adecuadamente se transformaría en una ventaja competitiva. La segunda bondad de este país es su recurso natural no renovable, como es el petróleo. Para muchos este mineral representa una "Leyenda Dorada" y para otros es el "Excremento del Diablo". Si los "conductores" de este país hubiesen tomado en cuenta las ideas del fallecido Dr. Uslar Pietri, en su ensayo titulado: "La Siembra del Petróleo" (1957), en el cual describía la importancia del "oro negro" y cómo se debería utilizar para transformarlo en catalizador del desarrollo humano sostenible, la realidad actual de Venezuela sería otra.

Lamentablemente, en los actuales momentos se administra la bonanza petrolera -nunca antes vista en este país- con un criterio rentista que fue utilizado por el primer gobierno democrático, que presidió Rómulo Betancourt entre 1958 y 1963; con un agravante: que el valor del barril en los mercados internacionales es desproporcionalmente diferente y los ingresos son inmensos; pero... no existe ningún tipo de control en la administración de los mismos. En lo referente a la tercera fortaleza que es: "el factor gente", el venezolano siempre se había caracterizado por ser muy optimista y le gustaba asumir riesgos. Hoy en día, sobre todo en la generación de relevo -los menores de 30 años- manifiestan todo lo contrario, están muy pesimistas y no quieren adelantar ningún proyecto. La formación de la gente de calidad, en cualquier país de este planeta está directamente relacionada con los subsistemas de educación, por cuanto está comprobado que no puede haber un país competitivo si no existen niveles de calidad en los procesos de aprendizaje.

Para garantizar el producto final de excelencia de todo el andamiaje educativo, debe haber un proceso de selección de los mejores (docentes, alumnos, personal administrativo y obrero) para que ingresen en ese subsistema. Sin temor a equivocaciones uno de los grandes beneficios de la era democrática ha sido la masificación de la educación, mas la calidad lograda de la misma no es la mejor. Se está copiando este modelo efectista de los gobiernos anteriores, pero con un nivel de exigencias de ingreso de todos los actores de estos escenarios, muy inferior. "NO ESTA INGRESANDO EL FACTOR HUMANO DE PRIMERA CATEGORIA".

En consecuencia para formular y buscar una visión sistémica triunfadora, los líderes de este país (oficialistas y no-oficialistas) deben cambiar radicalmente su estilo de actuación. Esos grupos bien definidos (y que en los actuales momentos se encuentran bien distanciados) deben dejar de utilizar el tipo de "ganar/perder", característico de los líderes autocráticos, que quieren imponer a "rajatabla" su criterio. En los escenarios actuales venezolanos existe muy poca colaboración, pero mucha imposición, la comunicación es totalmente descendente y de muy poca retroalimentación. En estos entornos, los "conductores" (no se les puede llamar líderes, pues nadie los sigue y sólo son obedecidos) son muy egocéntricos, centrados en sí mismo, dominantes, dirigen el ambiente desde su propio centro y utilizan el conflicto, la ira y las pugnas para manipular y presionar a las personas para lograr sus objetivos personales.

Este estilo, no es nuevo en Venezuela y la cita inicial de este espacio lo refiere, según el texto: "Venezuela: El Reto de la Competitividad". Hoy en día esta situación ha sido exacerbada por los responsables de la conducción de este país (quienes deberían llevarlo hacia un puerto seguro y confiable), realidad ésta que se puede denotar cuando en el documento de la Conferencia Episcopal 2005, los altos pastores de la Iglesia venezolana manifiestan lo siguiente: "No saldremos de estos problemas si conservamos las mismas actitudes e igual mentalidad. Se impone un cambio real que vaya más allá de las condiciones favorables o desfavorables y que llegue a lo esencial de las personas, su dignidad, y lo esencial de la sociedad, el bien común".

En consecuencia los comprometidos con este país con la implantación de los cambios hacia mejoras -no hacia atrás- deben reflexionar y buscar la mejor estrategia de actuación para que la visión de Venezuela como país exitoso y triunfador, sea una realidad en un tiempo relativamente corto. Si los máximos "conductores" de este régimen se están acercando a China, deberían copiar y adaptar el modelo económico que en los últimos veinte años ha desarrollado ese país asiático y no intentar establecer un modelo político con tendencias comunistoide, que a través de la historia reciente ha sido un tremendo fracaso. En la misma China, en los días recientes han habido manifestaciones -reprimidas brutalmente por cierto-, para que haya un cambio en lo político de ese país y se transforme en una verdadera democracia participativa.

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Fecha: 29/09/2005
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