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Hace
varios años escribimos sobre la idea de mi amiga Vanesa, lo
interesante de que los amigos que crecieron juntos se unieran para
formar lo que se denominaría como ASOMIDECHI, asociación de amigos
desde chiquitos. Indicábamos que en estos amigos no había
diferencia de sexo, raza, religión o bandera política, siempre se
recordaban con mucho cariño y se podían juntar para hacer el bien
por su comunidad.
En esta oportunidad vamos a usar la misma idea, en vez de hablar
de la asociación de amigos desde chiquitos, convertir esta en algo
más funcional y que pueda unir muchas personas que en algún
momento de su vida pasaron por una misma escuela, colegio o
instituto. Quisiera empezar señalando que todos pasamos los
momentos más felices de nuestras vidas de una manera inocente en
la escuela que nos enseñó a leer, a escribir, a sumar y restar, a
comprender muchas cosas de la vida, a tener amigos, a jugar, a
discutir, a socializar, en fin a muchas otras cosas hasta que nos
hicimos bachilleres.
Uno
de los aspectos más importantes de la calidad es el compromiso. Si
nos vamos a las normas encontremos, compromiso gerencial,
compromiso con los procesos, compromiso con los clientes,
compromiso con la estadista, todo con la finalidad de mejorar. En
esta entrega quiero tratar sobre el compromiso de los alumnos con
su escuela, en específico sobre el compromiso de los ex alumnos o
pasados alumnos. ¿Que hemos hecho los ex alumnos por la escuela
donde nos desarrollamos hacia el camino de una profesión o
actividad? Si pasamos revista podremos notar que la gran mayoría
para no decir todos hemos hecho muy poco por nuestras escuelas, al
menos de que nuestros hijos fueran a estudiar en la misma escuela.
De esta manera creemos que la estamos apoyando.
¿Hemos pensado en hacer alguna donación para que estudiantes que
lo necesiten puedan recibir alguna beca o ayuda para estudiar en
esa escuela?, ¿Hemos pensado en hacer alguna donación que pueda
servir para hacer alguna mejora en la escuela? Si lo pensamos de
nuevo no vamos a hacer mucho, pues nos imaginamos que se
necesitará mucho dinero. Que tal si pensamos en un compromiso de
todos los ex alumnos de una escuela y que todos se unieran con un
propósito común.
El Colegio Agustino de La Vega, va a cumplir sus cincuenta años de
fundado y como una ayuda para el futuro del colegio, un grupo de
sus ex alumnos se han unido para formar lo que se denomina la
Fundación de ex alumnos del Colegio Agustino, FUDACA, con el
objetivo de ayudar al Colegio en su programa de becas y mejoras.
Todo consiste en el compromiso mínimo de que cada ex alumno en
aportar cien pesos o lo que desee al año. El dinero que se puede
recolectar por los amigos desde chiquito de cada curso e irlo
depositando en una cuenta de la fundación para esos fines. Esa
cuenta a plazo fijo se puede ir engordando hasta llegar a un
millón de pesos. Solo cuando se llegue a esa cantidad los
intereses se tomaran anualmente para los fines antes mencionados,
becas y/o mejoramiento. Esa cuenta se seguiría incrementandando
todos los años y más becas y mejores mejoras se podrán realizar.
Este programa no se pararía nunca y siempre iría en crecimiento,
solo con el compromiso mínimo de cien pesos por año que
consideramos todos los estudiantes lo pueden aportar.
Ahora
bien, no queremos que esta idea sea sola del Colegio Agustino y
consideramos que en cada escuela del país se podría iniciar el
proceso de tener su FUDACA bajo estas premisas. Estamos seguros
que esta idea podría ser de mucha ayuda a todas las escuelas del
país. Nos fortalecería a nosotros como ciudadanos a pensar en el
compromiso y la ayuda a nuestras escuelas, que serviría de apoyo
para mejorar el sistema educativo. Nos serviría de fuerza para
disminuir la corrupción, ya que tenemos que tener una cuenta en la
escuela que tendría mucho dinero y no se puede tocar, solo sus
intereses para becas y mejoras de la escuela. Ayudaría a la
economía de la nación, pues supongamos mil esuelas que de esta
manera podrían en poco tiempo tener mil millones de pesos
generando intereses para mejorar la educación. Lo podríamos lograr
en tiempo record y le enseñaríamos al mundo que los dominicanos
estamos pensando en el futuro de la educación. Que no solo los
gobiernos o las empresas son las que ayudan sino que la FUDACA de
cada escuela es un organismo de desarrollo.
Queremos dejar plasmada esta idea en el cincuentenario del Colegio
Agustino para que todas las escuelas del país puedan usarla con el
objetivo de mejorar la educación y por ende el país. El compromiso
es de todos los ciudadanos, pues de una u otra forma todos somos
ex alumnos de alguna escuela. Es nuestro compromiso para exigir
una mejor calidad en la educación. Es nuestro compromiso con la
calidad.
El autor es consultor en gestión empresarial, profesor emérito
UNPHU y Fellow de la Sociedad Americana de Calidad.
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