“Es
una paradoja que en un momento de gran crecimiento de las
exportaciones colombianas, tengamos temas que profundamente nos
preocupan a todos.
Cuando aspiraba a la Presidencia de la Republica, me
preguntaron en varios eventos que si podía comprometerme a un
crecimiento importante de las exportaciones en el periodo, en el
evento de ganar la Presidencia y no asumí ese compromiso.
Creí siempre que la reacción exportadora iba a tomarse
mucho tiempo después, de que el país sintiera un proceso de
recuperación de la confianza a partir de la seguridad y a partir de
pasos importantes en el tema fiscal.
Sin embargo, se han anticipado acontecimientos: en
este Gobierno se duplican las exportaciones y hay un gran crecimiento
de las no tradicionales y se ha hecho un gran esfuerzo con ustedes,
con el Ministerio (de Comercio, Industria y Turismo), con Balcondex,
especialmente con Proexport –liderado por el doctor Luis Guillermo
Plata- para abrir nuevos mercados y crecer en mercados donde teníamos
una presencia imperceptible.
La circunstancia de que estemos creciendo bien, en 37
mercados, es una circunstancia muy importante para Colombia.
Si algo ha preocupado al Gobierno es diversificar el
destino de nuestras exportaciones. Es muy riesgoso tener las
exportaciones concentradas en uno o dos mercados. Pero, surgen temas
preocupantes como los que acaba de traer el doctor Javier (Díaz,
presidente de Analdex).
En primer lugar:
la tasa de cambio.
Este Gobierno ha tenido toda la preocupación por el
fenómeno, en diciembre de 2002 la tasa de cambio quiso tocar los tres
mil pesos, nos reunimos con el Ministerio de Hacienda y la Junta
Directiva del Banco de la Republica –sus codirectores y su entonces
director, el doctor Miguel Urrutia- y hubo un acuerdo: el acuerdo de
que había que luchar por una tasa de cambio estable y competitiva.
Ese es el tema que nos debe guiar: cómo Colombia
obtiene una tasa de cambio estable, pero en un nivel que le permita
ser competitiva.
Yo siempre he expresado que si los esfuerzos de
productividad de los empresarios no se acompañan con condiciones
macroeconómicas y con elementos como el de una tasa de cambio estable
y competitiva, esos esfuerzos de productividad no se trasladan en
resultados de competitividad.
Lo que me preocupa a mí, es que en Colombia hay mucha
angustia para que la tasa de cambio sea estable, cuando hay un proceso
de devaluación. Pero no hay tanta preocupación para que la tasa de
cambio sea estable, cuando hay un proceso de revaluación.
En estos 38 meses de Gobierno, la experiencia me
obliga a hacer esta anotación: cuando la tasa va subiendo, se acentúa
ese proceso devaluacionista, todo el mundo prende las alarmas y
reclaman una tasa de cambio estable. Apenas empieza a bajar y se da
este proceso revaluacionista, no se prenden las alarmas, aparecen unas
voces aisladas que se quejan, los analistas de la economía aplauden el
proceso revaluacionista y no se reclama con el mismo énfasis una tasa
de cambio estable.
A mí me preocupa muchas veces leer a los analistas y a
los informadores de la economía, que dicen: ‘!magnifica la revaluación!,
más baratos los vehículos’. Eso es un desafió a un país pobre que
tiene que tiene que estimular es, el transporte masivo y el empleo.
‘¡Magnífica la revaluación!, más barato los tiquetes
para ir al extranjero’. Es un desafió a un país que tiene que promover
el turismo interno.
‘Magnífica la revaluación!, nos va ayudar a reducir la
inflación’. No lo hemos visto, creo que la gran determinante de ese
proceso, sostenido de reducción de inflación que vemos en Colombia, es
el aumento de la oferta de alimentos. Y la oferta de alimentos se ha
dado, básicamente, por la recuperación de la seguridad –en lo que
falta mucho-, pero si uno visita las zonas agrícolas se encuentra que
se ha recuperado bastante la confianza.
Hemos recuperado unas 400 mil hectáreas para la
agricultura física en Colombia. Y yo diría que ese aumento de la
oferta ha sido un factor esencial para ayudar a mantener esta
reducción de la inflación.
No veo ninguna relación hoy, entre lo que es la
inflación estructural y la revaluación. Incluso, vemos que insumos
importados, tan importantes como los agroquímicos, fertilizantes,
matamalezas, plaguicidas, la revaluación para nada ha ayudado, se han
venido encareciendo por el precio del petróleo.
Dicen: ‘¡magnifica la revaluación!, nos ayuda a
reducir tasa de interés’. Los mercados no miran para efectos de tasa
de interés, qué está pasando hoy en tasa de cambio, sino miran si el
país está resolviendo en el problema de pensiones o no, si el país
avanza por un camino de saneamiento fiscal o no.
Entonces, a mí me parece que hace falta más
contundencia en las voces analíticas para expresar su preocupación por
este tema.
El Banco ha hecho muchos esfuerzos, el Gobierno
Nacional también, pero creo que vamos a tener que pensar en otros
esfuerzos.
En el tema de endeudamiento, ¿qué ha pasado?: este
país, en el curso de pocos años, pasó de un endeudamiento público del
14, 16 por ciento al 54, 56 por ciento. Hoy está por debajo del 45,
este Gobierno lo encontró por encima del 54, vamos a terminar el año
por debajo del 45 por ciento.
Creo que ahí hay un punto bien importante porque veo
la preocupación del doctor Javier Díaz por el tema del endeudamiento.
¿Qué hemos venido haciendo?: gracias a la confianza
que viene recuperando el país, hasta la fecha hemos transformado 4.924
millones de dólares, en deuda en pesos a través de un esfuerzo
combinado de adquisición de reservas al Banco de la Republica por
parte del Gobierno Nacional.
Hemos colado en el mercado externo –y esto lo han
hecho muy poquitos países de nuestro nivel de desarrollo- 875 millones
de dólares en bonos denominados en pesos. Hemos tomado esos dólares y
hemos pagado deuda afuera, no los hemos traído.
Hicimos una operación con el Banco de la Republica
para prepagarle una deuda sumamente cara, contraída con recursos de
ventanilla al BID (Banco Interamericano de Desarrollo) por 1.250
millones de dólares.
Estamos ahora, adelantando otra operación con el Banco
Central, que le va a permitir al Gobierno comparar unas reservas y al
Banco Central hacerse a unos TES y con esos TES regular la política
monetaria, de tal manera que le permita intervenir más en la
adquisición de divisas y al mismo tiempo, tener todas las herramientas
para evitar algún riesgo inflacionario.
O sea que allí estamos haciendo un enorme esfuerzo y
confió que lo que se va a hacer en los próximos meses, ya acordado con
el Banco Central, también produzca buenos resultados.
El tema fiscal.
Quiero recordarles lo siguiente: este Gobierno ha
hecho un gran esfuerzo para aplicar las normas de saneamiento
municipal y departamental, ha hecho un gran esfuerzo para aumentar el
recaudo de los ingresos nacionales y ampliar la base de
contribuyentes, ha hecho un gran esfuerzo para reformar 152 entidades
del Estado, ha hecho un gran esfuerzo para hacer el ajuste del
combustible y el ajuste predial.
Cuando este Gobierno asumió, el déficit fiscal estaba
en 4.2 por ciento (con respecto al PIB), en ese mes de agosto hubo que
hacer un congelamiento de gasto de un billón y fue necesario derramar
el impuesto al patrimonio para poder financiar la Seguridad
Democrática. Terminamos, gracias a esas dos decisiones, el mes de
diciembre de 2002 con déficit del 3.6 por ciento.
El año pasado el déficit estuvo con un nivel
excepcionalmente bajo, bastante por debajo del 2 por ciento. Este año
teníamos una meta inicial para que el déficit fuera del 2.5, vamos a
terminar con un déficit inferior al 2.
Preocupa muchísimo que el déficit del Gobierno
Nacional Central sigue alto, pero miren: un déficit del Gobierno
Nacional Central que en los últimos años se situó alrededor del 6.3,
6.6 por ciento, este año se sitúa en el 5.5 por ciento, ahí hay un
punto de reducción pero a eso hay que sumarle otra cosa: este año, la
transferencia de recursos del Presupuesto Nacional al Seguro Social es
del 1,3 puntos del PIB, casi 4 billones (de pesos).
Se había anunciado durante mucho tiempo, que llegaría
un momento en el cual, agotadas las reservas del Instituto de los
Seguros Sociales (ISS) el Presupuesto Nacional tendría que entrar a
pagar esas pensiones y a este Gobierno le llegó el momento.
Los colombianos dijimos –muchos-: ‘cuidado con ese
edificio de las reservas que se nos va a caer encima’. No hicimos caso
y se nos cayó encima. Y en el Presupuesto del año entrante, eso cuesta
muchísimo más de 4 billones.
Este año el Instituto de los Seguros Sociales recauda
2 billones y tiene que pagar casi 6 en pensiones. El resto de la
factura la paga el Gobierno Nacional.
O sea que si ustedes suman: la reducción del déficit
del Gobierno Nacional Central, más lo que hay que pagarle por
pensiones –con cargo al Gobierno Nacional Central- al Instituto de los
Seguros Sociales, ahí ven un esfuerzo superior a 2 puntos del PIB en
38 meses.
Creo que ese es un esfuerzo muy grande que debería
disipar, doctor Javier, los temores de que tenemos un crecimiento del
endeudamiento que va a presionar la tasa de cambio.
Cuando yo lo escuchaba a usted, pensaba en estas
cifras y pensaba por ejemplo en Brasil, donde hay un superávit
primario altísimo y sin embargo este año llevan un proceso de
revaluación más acelerado que el nuestro.
O Chile, que tiene unas finanzas públicas, me contaba
el señor Presidente de Chile (Ricardo Lagos Escobar), que este año no
saben qué van a hacer con el superávit y sin embargo los está
golpeando bastante la revaluación.
Pienso que la preocupación por la tasa de cambio es
válida pero no creo que se pueda crear la alarma de que hay una
apelación del Gobierno al endeudamiento y que hay un crecimiento del
gasto público, que puede presionar esa tasa de cambio, más a la
revaluación.
Eso se opone, eso se desvirtúa, con la realidad de lo
que está ocurriendo en Brasil, con la realidad de lo que está
ocurriendo en Chile y con los esfuerzos que hemos hecho nosotros.
Por ejemplo, cuando este Gobierno empezó había 400 mil
contribuyentes de renta, terminamos este año con más de 1 millón. La
meta es llegar a 2 millones, ahí se ha hecho un inmenso esfuerzo.
Cuando este Gobierno empezó, la base de bienes y
servicios que tenían gravamen de IVA ascendía al 37 por ciento, hoy
asciende al 53 por ciento.
Tomamos una decisión muy importante, con el honorable
Congreso, que fue derramarle un gravamen adicional de 2 puntos a todos
los bienes y servicios no gravados con IVA. Eso lo declaró
inconstitucional la honorable Corte Constitucional.
Si hay algo que hacer en Colombia en materia
estructural de impuestos, es la universalización del tributo con todas
las grabaciones necesarias para cumplir con el mandato constitucional
de la solidaridad.
El Gobierno se hizo este raciocinio: una tasa de IVA,
diferente y decreciente a medida que se aproxima al corazón de la
canasta familiar, no es lo más técnico desde el punto de vista de la
facilidad del recaudo, pero se ajusta al Estado Social de Derecho.
Nosotros creemos que esos temas los tiene que seguir
pensando el país. Si hay algún tema que ayude a evitar finalmente la
evasión, a hacer una reforma de verdad estructural, es esta
universalización de impuestos.
En el año 2003 tuvimos un incremento de recaudo del 18
por ciento, el año pasado –si excluimos del anterior como base de
comparación el impuesto temporal y accidental de la Seguridad
Democrática- tuvimos un segundo incremento de recaudo del 22 por
ciento y este año está en el 14.
O sea que el Gobierno, hasta aquí vemos dos grandes
esfuerzos: un gran esfuerzo para reducir el endeudamiento como
porcentaje del PIB, un gran esfuerzo para aprovechar la confianza que
se viene creando en el país y convertir deuda en dólares en deuda en
pesos y un gran esfuerzo para hacer una ampliación de la base de
contribución, de la base impositiva, y producir un resultado mejor en
el recaudo.
La DIAN (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales)
en este Gobierno no ha nombrado un solo funcionario por política, todo
ha sido por concurso de méritos. Si en alguna entidad se ha aplicado
rigurosamente el concurso, ha sido en la DIAN.
Este Gobierno no se ha gastado un peso en auxilios
parlamentarios.
Este año, por ejemplo, no hay presupuesto adicional,
eso sí que es importante para sanear las costumbres políticas y para
sanear las finanzas públicas. –Estos temas deberían disipar algunos de
los temores que ha presentado el doctor Javier-.
En otros temas de saneamiento fiscal, si ustedes me
preguntaran ¿cuál sería, a juicio del Gobierno, el mayor logro?: diría
que haber reformado hasta el momento 152 entidades del Estado.
Es que de pronto en un período se reforma Colpuertos,
de pronto en otro período el Banco Agrario. Este Gobierno ha reformado
152 entidades del Estado, eso permite que el superávit en lo que es el
sector desconcentrado nacional haya pasado del 2 por ciento al 2.9 y
eso ayuda muchísimo a contrarrestar ese alto déficit del Gobierno
Nacional Central.
Y tiene un elemento bien importante: que ya no es un
superávit registrado solamente en cabeza de Ecopetrol, sino en muchas
empresas del Estado gracias a la reforma. La primera fue Telecom, la
última el Banco Cafetero, Granahorrar, Inravisión, etcétera. Hemos
reformado 111 hospitales públicos, faltando muchísimos.
Si ustedes me preguntaran algunos resultados de esas
reformas: por ejemplo, la reforma del IFI (Instituto de Fomento
Industrial) nos está ahorrando 300 mil millones al año.
Cuando empezó el Gobierno, la pérdida anual de Telecom
valía 170 millones de dólares, la utilidad el año pasado vale 400
millones de dólares. ¿Ustedes se imaginan el gerente de Telecom
pidiéndole al Ministro de Hacienda 400, 500 mil millones al año,
provenientes de la Tesorería General de la Nación, para pagarle a los
pensionados de Telecom? Esa reforma ha salvado al fisco y esa reforma
ha salvado a los pensionados.
Y uno empieza a mirar esos 111 hospitales reformados:
todos estaban en déficit, hoy todos están en negro, faltando
muchísimos hospitales por reformar. o es sino mirar un caso, el del
Gonzalo Valencia de Bucaramanga. O las empresas electrificadotas en
las cuales es socio mayoritario la Nación.
Cuando el Gobierno empezó, todas estaban en rojo, hoy
todas están en negro. Ha habido un manejo responsable de tarifas y al
mismo tiempo un manejo administrativo muchísimo más severo.
Entonces, ahí se ha hecho un gran esfuerzo. ¿Es
suficiente esa reforma?: ¡no! faltan muchos hospitales públicos. En el
Seguro Social a penas hemos dado el primer paso de la reforma, hay que
reformar la parte de costos en la EPS del Seguro, en la administración
de pensiones del Seguro, en la administración de riesgos profesionales
del Seguro y hay que reformar todas las clínicas.
No es suficiente la reforma en el mismo caso de
Telecom. Por ejemplo, soy de la tesis –creo que la comparto con muchos
compatriotas- que si Telecom se queda allí, las ganancias que está
produciendo van a ser efímeras. El año pasado, mientras la facturación
de la telefonía fija descendió en un 10 por ciento, los aparaticos
celulares pasaron de 7 a 15 millones y este año podríamos terminar el
año con 22 millones de aparaticos celulares, con un gran perjuicio
para la telefonía fija.
De ahí que salvar el patrimonio de Telecom a través de
un aliado estratégico que es fundamental para salvar ese patrimonio
público, para garantizar los ingresos en el mediano y largo plazo a
fin de pagarle a los pensionados de Telecom y para que haya el
conocimiento, la tecnología y el capital para poder hacer las
inversiones que le permitan a los colombianos disponer de servicios de
última generación.
Pero repito, esta reforma del Estado ha permitido que
en el sector nacional desconcentrado, hayamos pasado de un superávit
del 2 a un superávit del 2.9.
Pensiones.
Este Gobierno ha hecho esfuerzos pensionales que, en
otras partes, los hicieron a través de decretos de dictaduras y aquí
los hemos hecho con el Congreso.
Los esfuerzos pensionales de este gobierno van en 70
puntos del PIB. ¿Cuáles son?
- Primero, la reforma de diciembre de 2002.
- Después, hicimos un gran esfuerzo, no lo pudimos
sacar adelante, el del Referendo.
- En todas las entidades del Estado reformadas, hemos
eliminado los privilegios convencionales de pensiones.
- Y el Congreso de la República acaba de aprobar una
reforma constitucional muy semejante a las que propusimos en el
Referendo, para eliminar los regímenes privilegiados de pensiones y
para ponerle un tope a las pensiones más altas del sector público. Yo
creo que allí se ha hecho otro enorme esfuerzo.
- El esfuerzo que se ha hecho en combustibles es muy
grande, algunos dicen: ‘no, lo que pasa es que lo de los combustibles
no tiene incidencia porque el país lo que tiene que hacer es estimular
el transporte colectivo y encarecer el combustible para el transporte
individual’. Pero este ajuste ha sido bastante atropellador.
Una cosa es la discusión con algunos sectores
analistas y otra cosa es la discusión con los taxistas o la discusión
con el transporte de carga, donde se ha sentido bastante el ajuste del
combustible y el Gobierno lo ha hecho con toda la responsabilidad, sin
detenerse en el cálculo sobre coyunturas políticas.
- El ajuste en el predial. Nosotros, al concluir la
administración podremos decirle al país que hemos actualizado el
ciento por ciento del predial urbano está a cargo del Agustín Codazzi
y el 70 por ciento del predial rural.
Eso ha incidido mucho, por ejemplo, en la evolución de
la situación fiscal de los municipios. En el año 2000 las entidades
territoriales estaban en una situación deficitaria, casi inmanejable y
también en un altísimo endeudamiento. Este esfuerzo que ha hecho el
Gobierno Nacional en materia de actualización de predial, bastante les
ha ayudado.
Aquí tengo las cifras de estas entidades
territoriales, cuya reforma empezó con la ley 617 de la administración
presidencial anterior, que este Gobierno ha aplicado con toda
severidad.
Las gobernaciones: pasaron de un déficit del 0.5 del
PIB en el 2000 a un superávit del 0.5 del PIB el año pasado, que puede
ser mayor este año.
Y los municipios: pasaron de un déficit del 0.6 del
PIB a un superávit del 0.6 el año pasado, que puede ser mayor este
año.
En estas entidades territoriales el saldo de la deuda
ha disminuido en el mismo periodo, del 9.6 del PIB al 6 del PIB, más
de tres puntos. Y allí ha habido un esfuerzo de las propias entidades
territoriales, un esfuerzo de los gobiernos de crearles nuevos
ingresos -este Gobierno le ha creado dos fuentes de ingresos: una
nueva sobre taza y además hizo una reforma en el régimen de los
licores que les ha aumentado de manera bastante importante, sus
ingresos-.
Por supuesto el proceso reformista tiene que
continuar, las reformas que necesita el país no todas se han hecho.
A mí me preguntan: ‘¿por qué no se universalizó el IVA
en este Gobierno?’ Hicimos el esfuerzo, se aprobó. La honorable Corte
Constitucional declaró inexequible esa norma. Hay que continuar la
discusión.
Creo que hay que crear condiciones para que una
decisión de universalización de IVA coincida con un acuerdo sobre
incremento de salarios y con un acuerdo para que en ese periodo haya
alguna norma que suavice el ajuste de tarifas de servicios públicos y
el ajuste de combustibles.
Hacer coincidir todos estos ajustes, al mismo tiempo,
en un país con un 52 por ciento de pobreza y con un desempleo que
continua siendo muy alto, es bastante atropellador y puede
constituirse en una amenaza grave a las instituciones democráticas.
Ahora hay un proyecto de ley en el honorable Congreso
¿para qué?: para disminuir la tasa de renta tan pronto termine la
vigencia del incentivo fiscal de la deducción del 30 por ciento y para
eliminar el impuesto a las remesas.
Los incentivos.
Diría yo, que en este esquema transitorio de tributos,
ha habido un principio rector: aumentar los tributos para quienes no
quieren crecer y dar incentivos para quienes quieran crecer.
¿Qué incentivos hemos aprobado?: hemos aprobado la
eliminación del IVA para los bienes de capital, de dos formas. En unos
casos, simplemente no se cobra el IVA a los bienes de capital, cuando
la empresa es altamente exportadora y en otros casos, se devuelve.
Y facilitamos la calificación de una empresa como
altamente exportadora, antes tenía que exportar el 50 por ciento de su
producción, hoy tiene que exportar el 30 por ciento de su producción.
En el proyecto que ha presentado el Ministro de
Hacienda (Alberto Carrasquilla) al honorable Congreso, se propone
extender esa eliminación del IVA a los bienes de capital.
Hemos introducido unos estímulos sectoriales de gran
importancia.
Entre este mes de septiembre y el mes de enero, el
país empezará a producir 1 millón de litros diarios de alcohol
carburante, eso se hizo posible gracias a que este Gobierno propuso y
el Congreso aprobó, un artículo en la Reforma Tributaria para eliminar
el impuesto global al combustible y el IVA de combustibles al alcohol
carburante. Ahí no hay una exención a la renta del productor de
alcohol carburante, sino una exención al impuesto del consumidor para
poder hacer competitivo el alcohol carburante con los combustibles
fósiles.
Hay unos estímulos semejantes para los cultivos de
tardío rendimiento y para el biodiesel y confiamos que en pocos meses,
Colombia empiece a producir biodiesel.
Si ustedes me preguntaran: ¿posibilidades para la
economía colombiana?, no vacilaría en señalar, encabezando, la
producción de combustibles biológicos.
Otros incentivos importantes: el incentivo a la nueva
hotelería, el incentivo al turismo ecológico, el incentivo a la
inversión en remodelación de hoteles.
Los discuten mucho los economistas, pero uno encuentra
en la literatura del Banco Mundial para lo uno y para lo otro.
Encuentra literatura favorable a esos estímulos, literatura
desfavorable a esos estímulos.
¿Cuál es la realidad?: sin el estímulo es imposible
producir alcohol carburante en Colombia.
¿Cuál es la realidad?: dados los estímulos de Cuba,
los estímulos de Costa Rica, los estímulos de República Dominicana, si
aquí no hay estímulos al turismo, entonces la gente no va a poder
competir en construcción de hoteles, en remodelación de hoteles, en
empresas de turismo ecológico con estos otros países.
Otros estímulos, para no citarlos todos: la deducción
del 30 por ciento. ¿Por qué la defendimos y por qué la seguimos
defendiendo?: porque este Gobierno, dadas la situación del alto
déficit, tuvo que crear el impuesto al patrimonio y tuvo que aumentar
la tasa de renta. Cuando hay otros países que vienen con esa tasa de
renta hacia abajo, el caso de Centro América.
Por eso introdujimos la deducción del 30 por ciento,
después de un intenso debate. Este año nos puede costar cerca de un
billón, sin embargo, el recaudo ha crecido en un 14 por ciento.
¿Y qué ha pasado con la inversión en Colombia?: cuando
este Gobierno llegó, la inversión privada estaba bordeando el 8 por
ciento del PIB, el año pasado terminamos con el 12 por ciento,
confiamos terminar este año con el 15 por ciento. Un país que tiene
que llegar al 25 por ciento de participación de inversión privada en
el PIB.
Cuando este Gobierno llegó, se había caído totalmente
la inversión extranjera directa, estaba alrededor del 500 millones de
dólares. El año pasado fue de 3.015 millones de dólares, así lo
registra el Banco de la República. Y este año puede superar los 5 mil
millones de dólares.
Me demoré unos minutos, sobre la hora, para poder
entrar a este recinto porque aquí estaban los señores de Vicuña del
Brasil con todo el interés en invertir en Colombia y me trajeron unos
puntos sumamente claros que los vamos a estudiar con el Ministerio de
Comercio, Industria y Turismo a ver cómo se facilita más ese proceso
de atracción de la inversión extranjera.
Creo que el paso que hemos dado de la ley de
estabilidad jurídica, que autoriza al Gobierno a firmar pactos de
estabilidad con los inversionistas, es un paso que le va a ayudar
mucho al país. Confiamos que en el mes de octubre firmemos los
primeros pactos de estabilidad.
Tasas de interés y de
inflación.
A mí me parece bien importante que el país haya
recuperado una senda de crecimiento, una senda de generación de empleo
y al mismo tiempo tenga un proceso sostenido de reducción de inflación
y de tasas de interés.
Es que, al mismo tiempo, hacer un ajuste de
endeudamiento, hacer un ajuste en ingresos tributarios, estimular la
inversión, disminuir el hectareaje en droga, aumentar los gastos en
inversión, eso es muy difícil cuadrarlo en el ajedrez. Hacerlo al
mismo tiempo sí que es difícil y me da pena decirlo –y lo digo sin
jactancia-: lo estamos logrando.
Si ustedes revisan el Presupuesto Nacional verán que,
hay un aumento de seguridad –por supuesto- y nos piden más. A mi me
sorprende que los que dicen que el Gobierno es guerrero y que no
invierte lo suficiente en política social, también le piden a uno más
policía y le piden a uno más soldados.
Pero me ha parecido bueno que, por ejemplo en la base
popular de la Nación, se este haciendo una pedagogía que pega en la
gente: la pedagogía de que la política de Seguridad no se excluye con
la política social y que hay que llevar la una de la mano con la otra.
Entonces uno encuentra hoy al alcalde, al dirigente de
acción comunal, a los colombianos de la base diciendo: ‘Presidente sí,
más inversión social, pero también más policía y más ejercito’.
Allí hemos hecho un esfuerzo muy grande y que cuesta.
Este que el Gobierno ha incorporado, hasta la fecha, alrededor de 86
mil hombres a las Fuerzas Militares y de Policía.
Tenemos policía en 170 cabeceras municipales que no
teníamos, tenemos policía en 114 corregimientos –faltan muchos por
presencia policiva-, tenemos policía en más de 230 inspecciones –que
no tenían, faltan muchísimas por presencia policiva-. Hemos tenido un
gran incremento en las pensiones, gastos que no son discrecionales.
Este año estamos aumentando la inversión, lo que son
los gastos discrecionales, generales y de personal, distintos a
seguridad, lo hemos disminuido sustancialmente. Cuando ustedes ven eso
desagregado en el Presupuesto Nacional, encuentran que ahí se refleja
el gran esfuerzo del Gobierno en materia de austeridad.
Para empezar y dar ejemplo, con la Presidencia de la
Republica que ha disminuido sus gastos en un 30 por ciento.
Yo diría que ese esfuerzo lo ha venido leyendo el
mercado y nos ha ayudado con las tazas de interés.
¿Qué ha pasado?: hace 3 años los spreads estaban por
encima de 700 puntos, ahora están por encima de 300.
Entonces, diría que en lugar de crear alarmas sobre el
endeudamiento hay que mirar estos elementos que muestran una evolución
bien importante. Para colocar un crédito en el extranjero, a 20 años,
nosotros teníamos que pagar tasa de interés entre el 11 y el 13, la
semana pasada pusimos unos bonos al año 2024, a un poquito más del 7.
Ese dinero no lo trajimos, simplemente pagamos unos bonos que estaban
colocados a más del 11 por ciento, convertimos una deuda cara, por una
deuda menos cara.
En este Gobierno hemos visto reducirse a la inflación
en 7 puntos y el Banco de la Republica dice que este año podemos
terminar con 4.6, 4.8, cuando lo proyectado era terminar entre 5, 5.5.
El Gobierno ha sido totalmente responsable para
cooperar con la política de reducción de la inflación cuyo principal
actor es el Banco Central.
Y se ha hecho un gran esfuerzo, también, en materia de
tasa de interés.
La DTF esta semana a 6.82, en el nivel histórico más
barato. Yo tengo 53 años y no recuerdo un momento en la vida nacional
con una DTF más baja. Ahora, allí hay buenas noticias y malas
noticias. Por ejemplo: buenas noticias para el microcrédito y para la
gran empresa.
En este Gobierno el microcrédito ha pasado de una
cartera –óigase bien porque ese es un crecimiento muy importante- de
735 mil millones de pesos que estaba en julio de 2002, a 2.5 billones
que estaba en julio de este año. Y se ha beneficiado directamente a
más de 2 millones de microempresarios.
Ahí tenemos un problema: que eso no ha crecido
homogéneo en todo el país, entonces el esfuerzo que nos queda por
delante es mirar cómo equipáramos el país, cómo lo equilibramos, cómo
en aquellas regiones y municipios donde todavía hay un preocupante
atraso en el microcrédito, nos ponemos al día.
La gran empresa, organizada, no reportada, está en un
momento estelar para adquirir crédito en las mejores condiciones de
plazo y de tasas de interés.
Y a eso ¿cuánto contribuye la ley recientemente
aprobada, que introduce otras instituciones para llegar al mercado de
capitales? Por ejemplo: que exige que las empresas del registro
público de valores, tengan unas instituciones de Gobierno para hacer
respetar los derechos de los pequeños accionistas y acudan con más
éxito al mercado de capitales, liberando recursos de intermediación
para que esos recursos de intermediación puedan llegar a la mediana
empresa y a la pequeña empresa.
Mi preocupación es por los que están en la mitad, por
la mediana empresa. La mediana empresa que tuvo dificultades, la
mediana empresa todavía reportada, ahí todavía tenemos muchísimas
dificultades para el acceso de esta mediana empresa al crédito.
Estamos haciendo un esfuerzo en todas las ciudades
colombianas, coordinado por las cámaras de comercio, a ver cómo vamos
removiendo obstáculos.
Y aspiramos que, antes de que termine este periodo
legislativo, el Congreso apruebe un proyecto razonable de habeas data
que, sin excesos, debe ayudar a normalizar el crédito para la mediana
empresa.
Creo que se están haciendo esfuerzos bien interesantes
para compensar esta caída de ingresos a los exportadores.
El Ministro Botero (Jorge Humberto, de Industria,
Comercio y Turismo) debió informarles ayer que en el reglamento, que
va a aprobar el Gobierno, para colocar una línea de crédito a favor de
los exportadores a la DTF.
Y con recursos del Presupuesto Nacional, vamos a
compensar los costos en que tenga que incurrir Bancoldex para pagar
esa línea de crédito.
Yo le pediría al dr. Gustavo Ardila (presidente de
Bancoldex) que les contara sobre esa línea de crédito, que es uno de
los esfuerzos que el Gobierno quiere hacer para compensar esta
situación de ingresos de los exportadores, derivada de tasa de cambio.
Ahora, a los amigos de la reevaluación, algunos dicen:
‘¡sí, magnífica la reevaluación!, porque se abaratan los insumos
importados’, pero finalmente, el productor considera más cómo va a ser
su nivel de ingresos que su costo de insumos.
Si los ingresos no responden, en nada le ayuda al
productor una disminución relativa en la adquisición de insumos. Otra
razón que a mí me inquieta muchísimo y me aumente la preocupación
sobre esta reevaluación –Gustavo, por que no nos cuenta sobre la línea
de crédito nueva-.
Gustavo Ardila.
Presidente de Bancoldex:
Efectivamente, en
coordinación con los ministerios de Hacienda y Crédito Público,
Comercio, Industria y Turismo y el banco, estamos estructurando en
este momento una línea de crédito, es una línea de crédito de apoyo
temporal de liquidez a los empresarios, el cupo inicial va a ser de
115 mil millones de pesos con posibilidad de extenderla, de ampliarla
el próximo año.
Ahora mencionaba el sr.
Presidente que se ha decidido no presentar ningún proyecto de adición
presupuestal para este año, razón por la cual vamos a aprovechar un
vehículo jurídico que hay entre en ministerio de Hacienda y el
ministerio de Comercio para transferir, inicialmente, aproximadamente
4 mil millones de pesos y con cargo a esos recursos, apalancar 115 mil
millones de pesos, básicamente para las mipymes.
Es una línea de crédito
con plazo de un año, de amortización al vencimiento y como mencionaba
el Presidente, con tasa de la interés de la DTF.
El próximo año, Dios
mediante, el ministerio de Hacienda ya incorporó una partida adicional
para ampliar esta facilidad de crédito.
Presidente de la
República:El presupuesto del año
entrante, para compensar a través de estos mecanismos, la pérdida de
ingreso los exportadores tiene 150 mil millones.
Y hablaba con el Ministro Botero que aprobado el
presupuesto el 20 de octubre, hay que buscar los mecanismos puentes
entre octubre y enero, para empezar a aplicar esos recursos porque en
la medida que esos recursos le lleguen más temprano a los
exportadores, mejor es el impacto.
Gustavo Ardila:
Correcto y con esos 150 mil
millones de pesos, dependiendo de la tasa a la cual se coloquen los
recursos a través de la banca comercial, aspiramos a apalancar entre
750 mil y 1.4 billones de pesos.
Esta línea de crédito
sería ya a largo plazo, 5 años, incluidos 2 de gracia y con una tasa
de redescuento que puede oscilar entre el DTF y DTF -3. Es, digamos
una tasa muchísimo más blanda de la que en este momento vamos a
ofrecer, habida cuenta de las restricciones presupuestales que tiene
el Gobierno.
Presidente de la
República: El año pasado hicimos otro
esfuerzo para pagar 200 pesos por dólar reembolsado, a los sectores de
flores y bananos, a condición de que adquirieran unas coberturas
cambiarias.
Eso fue bien recibido en esos sectores y criticado por
otros, porque se encontró que era demasiado selectivo. ¿Por qué lo
hicimos?: a mí me preocupa la situación de Bogotá, aquí están dos ex
alcaldes -los doctores Enrique Peñalosa y Antanas Mockus candidatos a
la Presidencia-, si la memoria no me falla, Bogotá tiene alrededor de
80 mil empleos directos en el sector floricultor y cuando uno ya ve
que hay 5 empresas de estas en ley 550, en serias dificultades,
empieza a preocuparse en el empleo. ¿Y qué le pasa a una ciudad como
Bogotá, donde este sector tenga una catástrofe?
Ahora, en zonas de orden público, bien delicadas,
donde hemos avanzado en recuperar la presencia institucional como el
departamento del Magdalena y Urabá, donde estamos haciendo el esfuerzo
de que se imponga la Constitución y la ley, que la única expresión
armada sea la Fuerza Pública democrática de la Patria, que esas zonas
queden sin guerrilla y paramilitares ¿qué pasa con una eventual
desaparición de la industria bananera?
El esfuerzo que vamos a hacer ahora va a ser más
general para sectores exportadores, se va a exigir que el beneficiario
de esa línea de crédito subsidiada adquiera una cobertura cambiara, me
parece que es la manera de impulsar esa pedagogía, para que aprendamos
todos a manejar esos instrumentos, se va a exigir que se cumpla con
los compromisos de la seguridad social, etcétera, pero el Gobierno va
a hacer ese esfuerzo y está ya apropiado en el presupuesto del año
entrante.
Endeudamiento y gasto
público.
Faltan muchas reformas, pero si no hubiéramos
procedido bien en estos 38 meses, no tendríamos este resultado: una
tasa, unos spreads de más de 700 a menos de 300, unas tasas en dólares
entre 11 y 13, la última al 7.5.
Cuando el Gobierno empezó, recuerden ustedes la crisis
de los TES para hablar del endeudamiento en pesos: septiembre del
2002, TES al 17. Todas las colocaciones que está haciendo el Gobierno
ahora, están por debajo del 10. Ahí hay 7 puntos de reducción
nominales, en esa tasa interna de interés.
Eso un hecho incontrastable, inobjetable, de que los
mercados han venido leyendo que hay un manejo responsable del
endeudamiento y hay un manejo responsable de la tributación.
El tema del TLC, en pocas
palabras.
El país lo necesita, este no es un tema ideológico.
¡Jamás he considerado coyunturas electorales ante el bien público!
Entonces, cualquiera sea la suerte de mi vida pública,
voy a hacer el esfuerzo para firmar cuanto antes el TLC (Tratado de
Libre Comercio), porque estoy convencido que es una necesidad para el
país.
Seguramente van a llover rayos y centellas de unos
sectores o de otros, pero he vivido acostumbrado a correr, por lo que
considero el interés público, todos los riesgos que haya que correr,
que se venga el mundo encima, pero eso, si le hacemos unos ajusticos
que estamos pidiendo, especialmente en ese sector agrícola, lo vamos a
firmar y los vamos a aplicar rapidito. Porque yo no quiero, que el 31
de diciembre del año entrante se diga: ‘Uribe no fue capaz de firmar
el TLC, se acabó el sistema de preferencias unilaterales, se nos cerró
el mercado de Estados Unidos’.
Ahora, esta no es una cuestión ideológica, esto es una
cuestión de acceso a mercados.
Yo discutía con un Presidente amigo y le decía: ‘no,
es que esto no es liberalismo ni socialdemocracia, esto es ganancia de
mercados para poder generar empleo, para poder causar ingresos
fiscales, para poder hacer política social’.
Es muy distinto uno salir a vender flores,
confecciones, zapatos, textiles, esmeraldas, joyas, que salir a vender
petróleo. Para uno vender petróleo no necesita acuerdos de comercio,
para uno vender confecciones necesita todos los acuerdo de comercio
del mundo.
Entonces, quiero invitar a los negociadores nuestros,
a los negociadores de los Estados Unidos, de Ecuador y de Perú, que
hagamos ese esfuercito rápido y la voluntad mía como Presidente de los
colombianos, por el bien público, es firmar cuanto antes el TLC. No
quisiera ahondar en palabras sobre eso doctor Javier.
Pero no debemos quedarnos ahí. Cuando empezó este
Gobierno, a mí me dijeron: ‘usted cómo le pide a Estados Unidos que
celebre un acuerdo de comercio con Colombia, si Colombia no ha hecho
nada por Mercosur’.
Hoy tenemos el acuerdo CAN – MERCOSUR, hace 3 años
parecía un imposible, lo logramos y lo logramos con un alto nivel de
consenso.
Confío que los hechos del TLC, sus cláusulas, mucho
más que el discurso de sus críticos, eso nos ayude a construir un alto
nivel de consenso, que lo vamos a necesitar. Porque es muy probable
que firmado el TLC en las próximas semanas, de todas maneras no lo
alcance a ratificar el actual Congreso y que se convierta en un
elemento sobre el cual haya que hacer mucha pedagogía para que las
mayorías congresionales, que tenemos que ganar el año entrante, nos
faciliten la ratificación del TLC. Ese es un aspecto político de
trascendental importancia.
Quiero decir también que, después de haber logrado
estos 10 años de extensión de las preferencias unilaterales de Europa,
no nos podemos quedar quietos, 10 años pasan en nada, no veo
posibilidad de extensión de esas preferencias en Europa, hay que hacer
el acuerdo.
Y Europa es muy exigente, de que no hace el acuerdo
con Colombia aisladamente ni con ninguno de los países andinos
individualmente, que el acuerdo tiene que ser con la Comunidad Andina
o por lo menos con la mayoría de la Comunidad Andina. Ahí tenemos otro
reto enfrente.
Y tenemos retos con Centroamérica. Muchos de ustedes
están preocupados porque Centroamérica va a empezar a comprarle a
Estados Unidos sin arancel, en cambio lo que nos compre a nosotros va
a tener ese arancel, los actuales aranceles. Ahí tenemos un reto
inmediato.
Los señores de Vicuña, uno de los puntos que me pedían
esta mañana es, que en el TLC nuestro con los Estados Unidos quede
autorizado que los textiles colombianos tendrán certificado de origen
en la relación de Estados Unidos CAFTA, para que en Centroamérica
puedan hacer confecciones exportables mediante CAFTA a Estados Unidos
con textiles de origen colombiano.
Esa es un tema a estudiar, me lo acaban de proponer,
voy a trasmitírselo al señor Ministro Botero, a Hernando José Gómez
–el Director del Equipo Negociador-, detrás de eso está la intención
de hacer una gran inversión en textiles en nuestro país, que la
necesitamos.
Pero si quiero manifestar nuestra preocupación por la
necesidad de hacer ese acuerdo rápidamente con Centroamérica.
Y viene ahí el tema de México y del G-3. Logramos
hacer unos diferimientos, unos aplazamientos en el tema automotriz con
México, pero es urgente ahora, antes de que terminar el Gobierno del
Presidente Fox, que Colombia logre otra reforma al G-3 para productos
agropecuarios.
Por ejemplo, ya nos han certificado en materia
sanitaria para los lácteos pero tenemos unos aranceles que nos hacen
imposible el acceso al mercado mexicano. Estos son algunos de los
temas en materia de lo que viene en tratados de comercio.
El contrabando.
Comparto la preocupación sobre Panamá. Eso nos ha
llevado a tomar varias decisiones, teniendo en cuenta que varios de
los productos que se originan en Panamá vienen de China, por eso hemos
tomado decisiones de salvaguardias, decisiones de restricciones
portuarias y decisiones de precios de referencia –solamente permitimos
hoy las importaciones a través de Barranquilla y a través de Bogotá y
hemos tenido que aplicar unas salvaguardias-.
Ningún foro más indicado que este foro de los
exportadores de mi Patria para decir: tenemos y queremos las mejores
políticas con China.
El tema de las salvaguardias no es un tema político,
es un tema comercial. ¿Por qué?: porque tenemos mucha pobreza, porque
tenemos mucho desempleo. Nosotros queremos que los chinos vengan a
invertir aquí, estamos creando todas las condiciones, que sean socios
de nuestros empresarios. Queremos las mejores relaciones políticas con
ellos, pero nosotros tenemos que defender en esta coyuntura, el empleo
de los colombianos.
A mí me sorprendió, porque algunos me habían dicho:
‘¡cómo se atreve a imponerle salvaguardias a China, el primer país que
hace eso, eso es un desafío! Les dije: ¡no hombre!, explíquenle a los
chinos que hay con ellos toda la intención de las mejores relaciones
políticas, pero necesitamos estas salvaguardias por equis, ye y zeta
razones.
¿Saben qué me sorprende?: llegué a las 9, 10 de la
mañana del sábado al Congreso Mundial Cafetero en Salvador Bahía en
Brasil y tuve una reunión bilateral con el Presidente (Luis Inacio )
Lula y me dice que está en el proceso de imponerle salvaguardias a los
chinos, ¿por qué no nosotros?
Ahora, hay que buscar un acuerdo con los chinos para
sustituir esas salvaguardias, el Gobierno tiene esa voluntad política.
Pero uno no puede quedarse quieto cuando uno llega a
una reunión con los pequeños empresarios de la Patria y resulta que se
ha liquidado el 75 por ciento de la pequeña industria del calzado o
cuando los confeccionistas que producen para el mercado nacional se
sienten totalmente desplazados.
Estamos haciendo todo el esfuerzo en contrabando y lo
único que les ofrezco ahí es toda la voluntad de transparencia y de
ajustar la política. Este año los decomisos han crecido en un 33 por
ciento en relación con el año anterior. Vamos a seguir en ese tema,
ahora se van a incorporar otros 600 policías a la Policía Fiscal
Aduanera.
Y seguimos buscando el acuerdo aduanero con la hermana
República de Panamá.
Usted se refirió a este tema gasto público,
endeudamiento, impacto en la tasa de cambio, TLC, contrabando.
Entonces doctor Javier, después de esta extensísima
respuesta, si hubiera algunas inquietudes con el mayor gusto trataría
de dar respuesta.
Muchísimas
gracias a todos.
[Índice
de Artículos de la
Semana]
